Si ha invertido en un equipo de café espresso de alta gama, sabrá que los accesorios son tan importantes como la propia máquina. Veamos uno de esos accesorios: la jarra de leche. Hemos diseñado nuestras jarras de leche pensando en la precisión, con líneas de medición internas y boquillas moldeadas que le ayudarán a crear un latte art impecable.
Sin embargo, el acabado exterior es de teflón. Y este acabado requiere un cuidado esmerado. Aunque el teflón es increíblemente suave y agradable al tacto, se trata de un material relativamente blando. Sin el cuidado adecuado, su jarra, que ahora está impecable, podría presentar microarañazos, marcas y bordes descascarillados.
Para que su jarra de leche se mantenga como nueva y lo más libre de arañazos posible, siga las siguientes reglas de cuidado esenciales.
Es muy tentador meter la jarra de leche en el lavavajillas al final de un día ajetreado. Resista la tentación. Los lavavajillas son un entorno hostil para los recubrimientos de teflón.
La combinación de calor intenso, exposición prolongada a la humedad y detergentes agresivos y altamente abrasivos del lavavajillas degradará rápidamente la unión entre el recubrimiento de teflón y el acero inoxidable que hay debajo. Con el tiempo, el uso del lavavajillas hará que el acabado mate se desvanezca, se vuelva quebradizo y, finalmente, se descascarille. Lave siempre su jarra a mano inmediatamente después de usarla.
Cuando lave la jarra a mano, los utensilios que elija marcan la diferencia.
Una vez que la jarra esté limpia, no la deje secar al aire. Los depósitos minerales del agua del grifo pueden dejar antiestéticas manchas de agua que son difíciles de eliminar sin frotar. En su lugar, séquela inmediatamente con una toalla de microfibra limpia y mullida o con un paño de cocina de algodón suave. Evite las toallas de papel ásperas, ya que pueden contener fibras de madera rígidas capaces de dejar, con el tiempo, ligeros arañazos en los acabados delicados.
El lugar y la forma en que guarde la jarra entre cada preparación de café espresso influyen enormemente en su durabilidad.
Consejo de experto: Guarde siempre las jarras de leche en posición invertida.
Dejar la jarra con la parte superior hacia arriba puede provocar que la parte inferior se raye fácilmente contra la encimera. Guardar la jarra invertida sobre una alfombrilla de silicona suave o un paño limpio protege la boquilla, evita la acumulación de polvo y minimiza el desgaste general. Además, asegúrese de manipular la jarra con cuidado, ya que si se cae o se raya, el revestimiento exterior de teflón se daña fácilmente.
Si trata su jarra de leche recubierta de teflón con un poco de cuidado adicional, se asegurará de que siga siendo una pieza central impresionante en su barra de café durante muchos años. ¡Límpiela con cuidado, séquela suavemente y guárdela de forma segura!